
Por Enrique Fernández García
Caido del Tiempo
Las más grandes ideas son los más grandes
acontecimientos. Friedrich
Nietzsche
Las
calumnias que son lanzadas por la incultura y el fanatismo no deben afectarnos.
Sus juicios pueden tener toda la popularidad que deseen, hasta ser coreados por
multitudes sin ninguna desarmonía; no obstante, las refutaciones serán siempre
posibles. Es cierto que, cuando la tradición ha consagrado una insensatez,
amenazando a quien intente criticarla, su aniquilamiento se torna más complejo.
Acostumbrarse al sosiego de la repetición, aun cuando ésta sea signada por las
falsedades, es algo que los sujetos hacen con facilidad. Por esta razón, son
diversas las afirmaciones que, seductoras pero absurdas, se mantienen
imperturbables a lo largo de los años. Tomando en cuenta esto, mientras
nuestras convicciones demanden su observancia, no hay mayor tarea que
resistirse a seguir esa tendencia. Protegidos por la libertad, corresponde que
nos desenvolvamos sin atender los vetos de prejuicios ni, menos aún, venerar
supersticiones. Esas salvedades al conocimiento se admitirán sólo cuando
reciban la confirmación de cada uno.